junio 3, 2020

Unidad y Autoridad

La unidad y la autoridad son piezas claves para afrontar la crisis sanitaria a causa del coronavirus COVID-19; la improvisación no ayuda.

Se podría decir que estamos afrontando la peor epidemia de los últimos 100 años en la historia del país; sin rumbo cierto, sin políticas sanitarias efectivas, no lo digo yo, los análisis estadísticos así lo confirman. El 80% de la población no confía en la gestión del actual gobierno frente a la emergencia. Y es que el 5 de enero del año en curso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya alertaba de la pandemia dictando protocolos a seguir, y no les pararon bola.

Es justo y necesario refrescar la memoria; yo recuerdo el hospital de la ciudad en época de mi niñez, para acceder a una curación u operación había que llevar desde la gasa, cosa amarga que cambió a partir del 2007 con la implementación de un sistema solidario en donde primó el bienestar colectivo. El gobierno del Econ. Rafael Correa construyó 27 nuevos hospitales, repotenció 37, lo que significó haber ampliado la cobertura  en 3200 camas, dejó 11 nuevos hospitales en construcción, 10 más en el proceso de repotenciación, así como un centenar de centros de atención hospitalarias tipo A, B o C. Todo ello para reducir la brecha que por décadas aquejaba a la salud de los ecuatorianos.

La emergencia que atravesamos, todo lo invertido por el anterior gobierno sirve para afrontarla; es indispensable entonces aplicar política pública que permita la detección temprana del COVID-19  para contener y controlar la epidemia. El gobierno debe garantizar la adquisición y dotación de tests que permita identificar a las personas infectadas y evitar que infecten a otras. Se estima que por cada 200 habitantes el estado deberá adquirir al menos 1 test de detección, esto significa que deberemos contar con al menos  86.000 pruebas para realizar el análisis aleatorio a la población y así evitar que el virus se disemine a gran velocidad.

Los ciudadanos estamos para cooperar, acatando las medidas del distanciamiento social, pero para ello debemos garantizar la dotación de alimentos en los hogares; tarea que se la debe coordinar con el ejército ecuatoriano y las cadenas de producción priorizando la adquisición de productos de la economía popular y solidaria. Por último al no haber capitán que al momento timonee el barco, las autoridades seccionales deberían liderar procesos para solicitar ayuda humanitaria, poniendo como ejemplo a Venezuela  país aquejado por el bloqueo económico perverso, con el doble de población que Ecuador, al momento es uno de los países con menor número de contagiados y muertos por COVID-19. Como parte de su estrategia para combatir la epidemia, gestionó ayuda humanitaria con países como China de quienes ha recibido alrededor de 70 toneladas de insumos, entre pruebas e implementos médicos para combatir la enfermedad. Y el Ecuador cuándo?

Blasco Luna