julio 9, 2020

Sobre los “cariñosos” adjetivos de dos prepago de los grandes medios.

Janeth Hinostroza y Luis Eduardo Vivanco son dos periodistas que siguen el guion de quien les paga, y muy bien cabe recalcar, para hablar de la libertades, democracia y transparencia desde la visión sobre democracia, libertad y transparencia que se puede esperar de una organización criminal.

Al divulgarse una encuesta que mostraba un electorado a favor de un dirigente indígena, Hinostroza dijo: “Estamos en manos de la masa”. Y Luis Eduardo Vivanco, ante otro muestreo que favorecía al ex presidente Rafael Correa se expresó de la siguiente manera: “Para que vean cómo son los ecuatorianos de tarados”

Uno podría decir que para ellos, de nacionalidad desconocida, únicos, iluminados, dueños de la verdad y de una intelectualidad sobre natural, los ecuatorianos somos una “masa de tarados”.

Pues esta “masa de tarados” quiere vivir con dignidad, quiere salud y educación de calidad, demanda empleo y vivienda dignos. Y para que estos derechos se hagan realidad, esta “masa de tarados” entiende que debe haber una mejor distribución de la riqueza, comprende que no puede haber desarrollo sin equidad. Esta “masa de tarados” estamos claros de que un banquero, de que un evasor de impuestos, de que un prepotente que hizo de su cantón su feudo y que además lleva mucha sangre en las manos, no puede gobernar este país y peor aun cuando paga y pauta con empresas mediáticas que por un lado cubren de impunidad todas sus fechorías, mientras les promocionan como salvadores de una patria a la que han venido saqueando por décadas.

Para esta “masa de tarados” ha quedado claro que usted, Janeth Hinostroza y usted, Luis Eduardo Vivanco, no solo son racistas con ínfulas de pertenencia a “una raza superior”, sino que además comulgan con todas las prácticas antidemocráticas del fascismo reflejando su escaso desarrollo cerebral. Han regresado a la oscuridad de las cavernas, es decir, han involucionado y ¡cuidado!, que una vez ahí, no hay retorno