julio 28, 2021

El infierno queda de camino hacia el séptimo cielo

Un grupo de niños abandonados a su suerte en las calles forman parte del elenco de la primera parte de esta historia: Truquito y su gallada, novela corta escrita por autor ibarreño Jorge Oviedo Rueda y editada hace algunos años por editorial Letra Mía. Uno de los miembros de la gallada, que más tarde será conocido como “El soldadito” sufrirá el inexplicable y trágico abandono de su madre. Todos ellos atravesarán una peripecia vital no exenta de humor y ternura, pero muy dura y complicada, que terminará luego en la segunda parte, que no secuela de Truquito…, Viaje al séptimo cielo, en donde termina el camino del personaje, pero además queda demostrado que la trayectoria y tragedia del antihéroe no son de esencia individual, sino social.

La más antigua literatura universal consigna el abandono infantil como una de las respuestas ante la miseria. En las historias tradicionales europeas como “Hansel y Gretl” o “Pulgarcito” se nos presentan padres y madres que, acuciados por la crisis y la miseria, toman la durísima y siempre cuestionable decisión de abandonar a sus niños en bosques inhóspitos, a merced de fieras salvajes, seres fabulosos como ogros, brujas, y otros peligros innombrables. Esta fantasía se hace realidad en los niños que pueblan las calles de las ciudades grandes del mundo y de Latinoamérica, y a ellos sus padres no les han dejado ese pequeño mendrugo para que no pierdan el rumbo al irlo desgranando por el camino, lo cual nos habla de una vida sin salidas en donde, finalmente, se demuestra que el abandono y la miseria desde la infancia son el caldo de cultivo de la delincuencia.

La caridad y las buenas intenciones no bastan para solucionar un problema de raigambre social, y aunque los niños protagonistas de Truquito y su gallada encuentran en la vida algo parecido al amor y los cuidados, la evolución de la historia y de los personajes en Viaje al séptimo cielo demuestra que la bondad y sobre todo la caridad no suelen ser suficientes para solucionar un problema de raigambre social. Más bien la caridad contribuye a sostener un sistema perverso en donde los pobres ‘sirven’ solamente para que los ricos ‘buenos’ tranquilicen su conciencia y se sientan bien al practicar la misericordia y la conmiseración, motivos por los cuales no se anhela ni se propicia tampoco un cambio real de estructuras.

En las primeras escenas de Viaje al séptimo cielo, vemos cómo su protagonista, tras salir de la conscripción o servicio militar obligatorio con algunos conocimientos sobre uso de armas y otras técnicas de represión y violencia, confronta la sociedad de consumo manifiesta en las vitrinas de un centro comercial, en donde la opulencia insultante de las casas importadoras y su gama de electrodomésticos y aparatos para el entretenimiento parece reírse de su pobreza y de sus sentimientos de inferioridad. Es esa una de las circunstancias, junto con el conocimiento de gente que ha medrado del narcotráfico y el crimen organizado, que conducen a que el protagonista opte por una vida en donde el fin de hacerse de dinero y de poder justifica cualquier transgresión e incluso más allá de cualquier escrúpulo o cargo de conciencia. El sistema capitalista enrostra a los pobres su

pobreza y apoya la soberbia y vanagloria de los poderosos. Los sistemas de valores reales en el mundo actual se centran en lo material, la ambición por el poder y el individualismo. Para que se dé una transformación real hace falta un cambio de consciencia personal e individual capaz de crear una masa crítica transformadora, lo cual es muy difícil que se dé ante los niveles de ambición y sobre todo ante el interés de mantener un statu quo en donde para que unos no pierdan sus privilegios es preciso mantener estructuras de injusticia y desigualdad.

Viaje al séptimo cielo es una historia que demuestra un profundo conocimiento de la naturaleza humana, lo cual se plasma en el trazo y la adecuada caracterización de los personajes de toda la historia, incluso en relación con su edad y condición social. Todos los personajes cuentan con una adecuada sintaxis. Los apodos bordean la ironía, pero también retratan el absurdo sarcasmo de una vida influida por los medios de comunicación masivos y las diversas carencias materiales y espirituales de un tiempo contradictorio y ambiguo. El Soldadito se convierte en Niño Dios. Van Dam, su mentor y enemigo a un tiempo, y de quien no duda en deshacerse cuando la conveniencia así se lo ordena. La historia recurre al narrador testigo (el profesor del centro de detención Virgilio Guerrero) combinado con un narrador omnisciente (aunque aparentemente la voz sea la misma) que conoce hasta los más secretos pensamientos y motivaciones de los personajes, sobre todo del protagonista. Otro acierto de la novela es el uso no constante pero sí eventual y preciso de momentos que alcanzan un alto lirismo y un buen manejo de recursos poéticos que impactan emocionalmente a quien lee esta interesante y a la vez conmovedora historia.

A pesar de toda la peripecia vital de Soldadito/Niño Dios, de su incursión en el crimen y de su violentación de todas las normas y reglas, incluso en el momento de encontrar el amor, la novela presenta finalmente un tinte esperanzador: todo lo sucedido cabe en el universo. El mayor sinsentido encuentra un sentido en el momento en que las cosas se miran con una perspectiva mayor que la mera existencia humana y en un contexto que abarca no solamente el planeta sino el universo entero, en donde todo tiene un motivo y una razón de ser.

Jorge Oviedo Rueda nació en Ibarra, de profesión sociólogo, es en realidad un hombre inquieto por el saber, la sociedad y la cultura y de intereses múltiples que lo llevaron incluso a crear su propio sello editorial, Letra mía, con el cual publica sus novelas y otras obras de corte literario y social. Viaje al séptimo cielo es su más reciente novela, pero esperamos que no sea la última, pues su talento y deseo de crear y cuestionar nuestro injusto mundo todavía pueden dar para muchas otras creaciones tan valiosas como la que acabamos de presentar.

<strong>Lucrecia Maldonado</strong>
Lucrecia Maldonado

Escritora – Profesora de Lenguaje – Facilitadora en Constelaciones Familiares – Taróloga