junio 3, 2020

Cuando el gobierno fue más letal que el virus

La Pandemia causada por el COVID19 ha puesto en evidencia la precariedad de los servicios de salud pública en todo el mundo, incluso en algunos países llamados desarrollados. El colapso de los servicios de salud y las cifras de las víctimas mortales a causa del virus llevaron a gobernantes neoliberales como el presidente de Francia a admitir que la salud y la educación, no pueden ser manejadas por el mercado como  mercancías sino que deben ser garantizados por el Estado como derechos para todas las personas.

Desde el inicio del gobierno de Lenin Moreno, los ecuatorianos hemos sido testigos del desmantelamiento del Estado y sobre todo de aquellas instituciones que deben garantizar el bienestar de quienes habitamos el Ecuador con el cuento de “se lo robaron todo”. Y cuesta entender que siendo tan crítica la situación económica del país se haya perdonado deudas millonarias a empresarios y banqueros.

La derecha que cogobierna con Moreno y los organismos internacionales de crédito, expertos en políticas hambreadoras y de saqueo quieren imponernos la agenda neoliberal que garantiza que ellos sigan amasando fortunas y blindándolas en paraísos fiscales  mientras desaparece la clase media y los índices de pobreza y miseria se aceleran de manera criminal.

Las medidas aplicadas por el gobierno de Moreno siempre complaciente con sus socios y patrones han dejado al Ecuador destrozado. Si bien la Pandemia nos tomó desprevenidos, la incapacidad para hacerle frente a la crisis sanitaria lleno el Ecuador de dolor y muerte.

El haber desmantelado el sistema de Salud, los despidos masivos de personal y la incapacidad de los ministros que han dirigido este sector ha sido catastrófico al punto de que Ecuador se convirtió en el referente mundial de lo que no se debe hacer.

En una emergencia humanitaria se deben tomar medidas radicales como son: establecer cercos epidemiológicos, prohibir la venta de medicamentos sin receta médica, campañas televisivas de educación en salud, información diaria con datos reales de manera que la población acate las medidas tomadas por la autoridad de manera consciente hasta superar la emergencia, habilitar los centros y subcentros de salud para atender a la población y liberar los hospitales de tercer y cuarto nivel para aislar y recibir los casos más graves y organizar brigadas de salud móviles que visiten los barrios como refuerzo para evitar nuevos contagios y lograr un mapeo que permita implementar medidas que ayuden a controlar la crisis.

Todo lo antes descrito se logra cuando hay un Estado que planifica en función de la gente y no del mercado.

Que haría una cirugía mayor contra la corrupción dijo Moreno, sin embargo, en medio de la Emergencia Sanitaria, del dolor de miles de familias cuyos miembros han enfermado o fallecido, la corrupción ha hecho de las suyas y con total impunidad.

Se han denunciado grandes negociados en la compra de insumos médicos, en casi todos los hospitales públicos, la policía tuvo que allanar su propio hospital.

Resucitan los muertos, se pierden cadáveres, se duplican los números de pruebas realizadas para engrosar facturas, es un saqueo descarado y nauseabundo. ¿Cómo es posible tanta miseria humana en medio de tanto dolor y muerte?

Moreno y sus aliados han convertido al Ecuador en un Estado Fallido y quienes habitamos este país debemos prepararnos para salir a recuperarlo cuando la cuarentena termine. Que aquellos que nos piden esperar hasta las elecciones se queden sentados tranquilos, que sigan esperando cómodamente desde sus curules, desde sus escritorios y la comodidad de sus casas y sus sueldos, que esperen ellos. Nosotros debemos salir a recuperar nuestro país por nosotros, por los hijos, por los que vienen y porque nos merecemos vivir con dignidad.

Dra. Paulina PÉREZ
Editorialista Hoja de Ruta