octubre 25, 2020

Allende a 50 años de la victoria.

En este septiembre del 2020 se cumplen 50 años del triunfo de Salvador Allende en Chile y 47 años del golpe fascista contra el gobierno que él encabezaba y con el cual pretendía transformar el país para beneficio de las grandes mayorías. También fue en un septiembre de 1986, cuando militantes del Frente Patriótico Manuel Rodriguez, planificaron una acción de entre muchas otras, que logró por unos pocos minutos hacer temblar al tirano infame de Pinochet.

A finales del año pasado, varios pueblos de esta adolorida Patria Latinoamericana salían a las calles, la llama se encendía en Ecuador, luego fue el pueblo chileno que una vez más hizo temblar a los poderosos que le han privatizado todo gracias a la constitución que la pinochetista dictadura criminal les heredó para que siguieran gozando de grandes privilegios a costa de la esclavitud moderna a la que han sometido al pueblo.
Desde octubre del 2019 hasta hoy, nuestra Patria Grande, se ha vuelto a teñir de sangre patriota. La indignación popular iniciaba en Ecuador donde la brutal represión policial apagaba vidas y mutilaba cuerpos de hombres y mujeres que se tomaron las calles para decirle al poder que no renunciarían al derecho de vivir con dignidad. A pocos días de lo sucedido en Ecuador, Chile despertaba, los carabineros, cuyos miembros son entrenados para matar primero y preguntar después, repetían el mismo guion de tortura y muerte contra el pueblo chileno. Le tocó el turno a Bolivia, los vende patrias en complicidad con los Estados Unidos consolidaban un golpe de estado contra el Compañero Presidente Evo Morales, militares y policías apoyados por grupos paramilitares masacraban al pueblo boliviano en resistencia y hace menos de 48 horas, en Colombia, nuevamente las fuerzas policiales al servicio del poder reprimían a bala a un pueblo cansado de la violencia del narco estado que desde hace rato mantiene secuestrada esa nación hermana.

Después de una década de gobiernos progresistas en América Latina los logros en soberanía, en políticas sociales en beneficio de los excluidos, de los marginados, en infraestructura necesaria para mejorar la vida de la gente, fueron evidentes, desgraciadamente también se cometieron grandes errores en lo político y la derecha, que nunca descansa y embustera y mafiosa como es, supo aprovechar esos equívocos y, violentando las reglas de convivencia democrática que ella mismo impuso, ha logrado recuperar el poder político para arrebatarnos todos los derechos conquistados en las calles y en las urnas con el apoyo de unas Fuerzas Armadas y Policiales que en la mayoría de nuestros países siguen comandadas por mercenarios entrenados en las nuevas «escuelas de las américas del imperio» y que están armadas y equipadas para proteger los intereses de los grupos económicos locales y transnacionales.

Que no es tiempo de ideologías dicen. ¿Qué diría el compañero Salvador Allende al escuchar semejante barbaridad de boca de quienes, de estar vivo, serían sus compañeros de lucha y camino a lo largo y ancho de este continente?

Hoy más que nunca la izquierda debe dejar claro que las ideologías existen y que mientras la derecha se guía por intereses, la izquierda se rige por principios.

Si hay un legado dejado por Salvador Allende es que la Revolución la hacen los pueblos y que los hombres y mujeres de izquierda caminamos construyendo presente hacia un futuro luminoso producto de la generación de pensamiento e ideas, que cueste lo que cueste no permitiremos que los traidores, los vende patrias, nos regresen al tiempo de las cavernas y la oscuridad y, que si para eso hay que jugarse la vida como lo hizo él, ese nefasto 11 de septiembre cuando el fascismo llenó de muerte y dolor a todo Chile, lo haremos.

En la actual coyuntura que vive la humanidad, elegir ser un militante de izquierda quizás sea una elección que requiera mucho mayor coraje y valentía que en otros tiempos, pero valdrá la pena porque seremos parte de la construcción de ese otro mundo posible que todos aspiramos para alcanzar la paz y la felicidad que solo la dan la justicia y la igualdad de la que nos hablaba uno de nuestros gigantes latinoamericanos, Salvador Allende.

Compañero Salvador Allende, Presente. Ahora y siempre!!

Dra.Paulina PÉREZ