junio 24, 2021

¿A quién le conviene que desaparezca UNASUR?

¿Por qué este gobierno está tan interesado en sacarnos de UNASUR?…¿Qué intereses oscuros se protegen detrás del cierre de este organismo internacional , símbolo de la integración  latinoamericana y caribeña?

La conformación de La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) fue un hito emblemático, una nueva época en la integración latinoamericana y caribeña, reflejo de la llegada al poder de distintas fuerzas de progreso en la región.

Esa nueva forma de gobernar consideraba como sujeto político a las grandes masas populares tradicionalmente excluidas: pobres, clases trabajadoras, pueblos y nacionalidades indígenas, afros, montubios; revirtiendo un elemento clave en la dominación que era guiada desde fuera; ahora eran esos pueblos, sujetos deliberantes y con capacidad de expresar voluntades políticas que antes les fueron vedadas.

La conquista de poder surgió de medios democráticos, en convocatorias electorales legítimas, fueron producto- en la mayoría de los casos- de proyectos populares sostenidos en el tiempo. Eso permitió el diseño y la implementación de políticas públicas que redundaran en la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones excluidas. Las fuerzas progresistas se consolidaron porque gobernaban los pueblos.

El Estado pasó a ser el centro, el agente referencial de la política de cada uno de los países y se convirtió en agente de construcción de procesos de integración, a través de la articulación de agendas de política pública en un ámbito regional.

UNASUR UN ESPACIO PARA DEFENDER LAS SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS

En estas circunstancias, las decisiones de los actores políticos nacionales se fortalecen frente a poderes constituidos por fuera de las fronteras, lo que permite la construcción de soberanías; se presta oídos a demandas populares, recordemos hechos notables  para el caso de Ecuador, como la auditoría de la deuda externa, la salida del territorio ecuatoriano de la base militar estadounidense afincada en Manta, la negociación de los contratos petroleros a partir de una redefinición de la propiedad de los recursos hidrocarburíferos, entre otras.

UNASUR permitió compartir estratégicamente los procesos de coordinación política y de confluencia de políticas públicas, conducidos a través de distintos mecanismos de integración regional impulsados en la década pasada: ALBA, CELAC, MERCOSUR, que no solo permitían coordinar, complementar, diseñar y planear la implementación de políticas públicas estructurales o de cambio estratégico, sino que representaban el cambio en los patrones de relacionamiento entre Estados, países y pueblos, la confluencia de pareceres, agendas e intereses alimentó una inserción estratégica en el sistema multipolar del mundo, nos permitía un relacionamiento desde posiciones fortalecidas con actores hegemónicos y emergentes a escala global.

Se generó una capacidad de diálogo, de relacionamiento en pie de igualdad con otros Estados y regiones, con países gravitantes en la política internacional como China, Rusia o India, el grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, el diálogo con Africa a través del mecanismo ASA, logrando una cooperación intrarregional orientada a la construcción de un mundo multipolar complejo, donde aumentaron las oportunidades de inserción estratégica de nuestro país. Y por otro lado, el fomento de las relaciones Sur-Sur, basadas en el respeto a la soberanía, en la vigencia del principio de solidaridad y la orientación hacia agendas de desarrollo sostenible y endógeno de nuestros países.

Así se consolidaron agendas de transformación y desarrollo en beneficio de nuestros pueblos.

UNASUR demostró ser un válido y ágil mecanismo de coordinación política que permitió la defensa del orden democrático, la soberanía y la legitimidad de los gobiernos de sus Estados miembros, lo hizo en agosto de 2008 en Bolivia , tras el intento de golpe de Estado, el 30 de septiembre de 2010 en Ecuador, durante el golpe de Estado en Paraguay en 2012 y el 3 de julio de 2013 durante el incidente aéreo del avión presidencial de Evo Morales[1]; y ha acompañado en diálogos de paz en Venezuela a partir de 2014.

MOTOR DE LA INTEGRACIÓN A TRAVÉS DE AGENDAS CONSTRUIDAS Y COMPARTIDAS ENTRE LOS ESTADOS

UNASUR articuló su institucionalidad trabajando en los grandes temas de la agenda regional, a través de doce Consejos Sudamericanos, tan estratégicos como el Consejo Suramericano de Defensa, el Consejo Suramericano de Salud, el Consejo Suramericano de Infraestructura y Planificación COSIPLAN, lo que consolidó a UNASUR como el motor del proceso de integración basado en temas de una agenda construida y compartida con  los Estados miembros.

UNASUR mostró resultados, como en el caso de la redefinición del sistema financiero regional, se creó el Banco del Sur, mecanismo clave como agente de financiamiento de acciones y políticas propias de la región donde el financiamiento para el desarrollo se rige por principios como la soberanía, solidaridad y complementariedad

Estaba ya constituyéndose una instancia de solución de controversias dentro de UNASUR, que rompa otro eslabón en el cual se basa la actual dominación del sistema financiero vigente: la preeminencia de instancias de solución de controversias establecidas bajo la hegemonía de los países desarrollados y de sus empresas transnacionales, que han permitido demandas al margen de la justicia de nuestros países y al margen de los legítimos intereses de los pueblos afectados por explotaciones contaminantes y perjudiciales para las economías de nuestros países (recordemos el caso Chevron por ejemplo).

UNASUR apoyó la defensa de los recursos naturales de la región, como un factor clave para asegurar el desarrollo endógeno  de nuestros pueblos y países, ayudó a  articular procesos estructurales de utilización sostenible de nuestros recursos energéticos de acuerdo a esquemas de planificación a nivel regional. Recordemos que la integración y seguridad energéticas deben convertirse en puntales para promover la integración productiva.

América Latina debe avanzar hacia la configuración de una matriz energética diversificada, de bajo costo y sostenible desde el punto de vista económico y ambiental.

La creación de UNASUR representó una estrategia para la región, por medio de la cual, nuevos procesos integracionistas sobrepasen el ámbito comercial para abordar temáticas energéticas (como petróleo, gas, potencial hídrico, solar, eólico, o la fabricación de biocombustible), logísticas, financieras, productivas y de innovación científico-tecnológica

En el ámbito de la seguridad ayudó a consolidar a nuestra región como zona de paz, trabajando en una política global de defensa (lo que no conviene a los grandes países productores y vendedores de armas). Estaba trabajando ya en una política regional de defensa cibernética, no solo para protegernos de la amenaza del crimen transnacional, sino para atender la protección efectiva de nuestros pueblos frente a la vigilancia masiva y espionaje ejercida desde Estados Unidos a través de internet y de su Agencia de Inteligencia.

Esta nueva geopolítica mostró la voluntad latinoamericana de fundar la unión de países, sin necesidad de la hegemonía norteamericana

UNASUR trabajó en el fortalecimiento de la participación ciudadana en los procesos de integración a través del Foro de Participación Ciudadana de UNASUR, potenciando los derechos de la ciudadanía a nivel regional, tomando como base el libre tránsito, la identidad cultural, políticas sociales comunes (seguridad social sudamericana, trabajo,  salario digno regional), etc. En ese sentido, Ecuador planteaba la realización de la ciudadanía universal, es decir la consecución de un mundo sin fronteras para las personas.

UNASUR empezaba a trabajar en la creación de una infraestructura regional que haga posible una mayor conectividad entre nuestros países: carreteras, puertos, aeropuertos, cable y fibra óptica. No es suficiente pensar esta infraestructura desde cada país, sino planificar como región. Eso quedó como un desafío pendiente.

UNASUR abogó por lograr la democratización de la comunicación. En la década pasada, en varios países de la región se implementaron leyes para el efecto. El organismo planteaba consolidar los servicios públicos de difusión de información y comunicación, así como promover los medios de comunicación alternativos, particularmente los populares y locales.

Como podemos ver, UNASUR es peligroso para los planes hegemónicos del país del norte, que enfrenta  una crisis económica sin precedentes, que ha perdido poder a nivel mundial en las relaciones internacionales frente a gigantes como Rusia y China, y que sigue debilitándose

Estados Unidos siempre buscó dividirnos, quiere que América Latina siga siendo su patio trasero, una región que provea petróleo, minerales preciosos, tierras raras, mano de obra a bajos o a ningún costo, una región sin autonomía y al servicio de los intereses norteamericanos, nos quiere enfrentados entre nosotros….EEUU no entiende el significado de relaciones que promuevan el entendimiento pacífico, el respeto y beneficio mutuos, basadas en la igualdad y la paz.

Y mientras los países de América del Sur y el Caribe sigamos separados, dando prioridad a intereses mezquinos que solo buscan su propio beneficio, con gobiernos que solo sirven al hegemón del norte, Estados Unidos habrá logrado su cometido.


[1] El avión presidencial que llevaba a Evo Morales fue impedido de entrar al espacio aéreo de Francia y Portugal, debido a que se pensó que llevaba a bordo al ex agente de inteligencia estadounidense Edward Snowden, buscado por USA por filtrar información, sospechaban del apoyo de Evo Morales porque en declaraciones unos días antes, en una cumbre de exportadores de gas en Moscú- dijo que “debatiría y consideraría” un pedido de asilo del estadounidense.

Paulina Andrade
Paulina Andrade

Comunicadora Social