octubre 25, 2020

A los empeñados en quedarse en las cavernas.

Solo en cerebros poco evolucionados puede seguir vigente aquello de que solo los pobres pueden ser de izquierda o progresistas. Si Andrés Arauz se educó en un colegio de los más caros de Quito y quiere jugarse por construir un país con igualdad de oportunidades para todos los que lo habitamos, si está convencido de que no hay desarrollo posible mientras exista miseria, exclusión y desesperanza, quiere decir que si es posible resistir al adoctrinamiento que el sistema capitalista impone a través del sistema educativo: » los patrones se forman en colegios caros y los peones en los públicos». Incluso se debería destacar que este joven economista, aspirante a la Presidencia de la República de un Ecuador arrasado, pese a venir de un medio privilegiado, no haya perdido la capacidad de indignación frente a la injusticia social que impera no solo en Ecuador sino en América Latina.


Que la derecha quiera descalificarlo por haber estudiado en colegio caro, se entiende, no se puede esperar mucho de aquellos que viven obcecados en hacer dinero y amasar fortunas a costa incluso de vidas humanas, pero que alguien que se dice de izquierda se sume a ese discurso pone en evidencia su nula formación política.


La izquierda propone que todos vivamos mejor no que todos seamos miserables.


No conozco a Andrés Arauz, lo iremos conociendo y descubriendo durante su campaña, y sobre todo si logra ganar la presidencia. Lo que haga por levantar al Ecuador de la ruina en la que lo han dejado los mafiosos mercaderes que lo han gobernado nos dirá quién es.


Así como los apellidos y «los abolengos» no nos dicen de que calidad moral están hechas las personas, tampoco lo hacen los títulos. Son las acciones, la coherencia entre el decir y actuar las que hablarán.

Si los voceros de la derecha quieren adecentar la política, debatan con ideas y propuestas. No es tan difícil.

Dra. Paulina PÉREZ G.